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Así puede afectar el embarazo a tu vista

Así puede cambiar tu vista con el embarazo

Un embarazo trae consigo muchos cambios en el organismo, desde el crecimiento del cuerpo, hormonales, de ánimo y de humor, sensibilidad de la piel, cambios en el gusto y el olfato, pero… ¿y la visión?

¿Notas que desde que estás embarazada ves peor? ¿Es tu graduación la que ha cambiado? ¿Estos cambios son transitorios o permanentes? A continuación te explicamos cuáles son las alteraciones oculares que se dan durante y después del embarazo, y qué debes hacer al respecto. 

Ojo a estos problemas de visión durante el embarazo

El embarazo representa un serio desafío para todos los sistemas del cuerpo. Los cambios fisiológicos que se producen son esenciales para sustentar la vida y proteger al feto en desarrollo, además de preparar a la madre para el parto. Estos afectan a los sistemas cardiovascular, renal, pulmonar, hormonal, metabólico, hematológico, inmunológico y visual. 

En lo que se refiere a los cambios visuales que se dan con el embarazo, nos encontramos con los siguientes:

Aumento de la graduación

Tener una buena visión está estrechamente ligado a la forma en la que nuestros ojos doblan o refractan la luz. Los errores de refracción como la miopía o hipermetropía se corrigen con gafas graduadas o lentes de contacto

Sin embargo, durante el embarazo la retención de líquidos no solo está presente en dedos, tobillos y pies, sino también en la córnea y el cristalino, alterando la superficie frontal del ojo, lo que provoca cambios en la visión. La córnea muestra cambios en el grosor, la sensibilidad o la curvatura, sobre todo en el 2º y 3º trimestre, lo que altera el índice de refracción y modifica la graduación. 

Muchas mujeres embarazadas notan un deterioro de su agudeza visual, viendo con menos claridad en la distancia en el caso de las miopes y teniendo que hacer mayores esfuerzos para leer o ver de cerca en el caso de las hipermétropes. 

Dado que en la mayoría de los casos, estos cambios suelen ser reversibles después del parto o con el cese de la lactancia materna, se recomienda esperar de 6 a 8 semanas después del parto o después del período de lactancia para volver a revisarse la vista y obtener una nueva prescripción de gafas o una nueva adaptación de las lentillas. 

Pero, ¿hasta entonces tengo que seguir usando mis gafas con una graduación que no me sirve? ¿O tengo que hacerme unas gafas nuevas que voy a utilizar solo durante algunos meses?

En Medical Óptica Audición hemos pensado en la solución perfecta. Puedes contratar un seguro por rotura, pérdida, robo o cambio de graduación, con el que podrás cambiar de cristales para cuando tu graduación se haya estabilizado. También tienes la ventaja del respaldo en caso de rotura, que con un niño deambulando por casa, toda preocupación es poca.

*Nota: Durante muchos años existió la creencia de que los partos naturales aumentaban las dioptrías de las mujeres miopes, que corrían el riesgo de sufrir desprendimientos de retina por la fuerza ejercida al empujar. Por este motivo, en muchos países del mundo se practican cesáreas a mujeres miopes con graduaciones superiores a 1,5. Sin embargo, esta creencia es un mito y no existe ningún estudio científico que respalde su validez.  

Cambios en la composición lagrimal

Con el embarazo, la cantidad y calidad de la producción de lágrimas cambia. Esto ocurre porque las glándulas lubricantes que recubren los márgenes de los párpados, conocidas como glándulas de meibomio, producen menos sebo. 

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En consecuencia, se produce menos líquido lagrimal, se absorbe más agua en los tejidos y la película lagrimal se rompe con mayor facilidad, lo que ocasiona visión borrosa, conjuntiva roja (ojos rojos) sobre todo por la noche, sensación frecuente de picor o ardor, sensación de cuerpo extraño o lo que se conoce como síndrome del ojo seco

Uso de lentillas durante el embarazo

Muchas mujeres embarazadas o madres lactantes experimentan una menor tolerancia a las lentillas. Esto también se debe a la retención de líquidos y a que el líquido lagrimal es menos viscoso, lo que también afecta a la curvatura de la córnea y el cristalino, por lo que las lentillas pueden no ajustarse igual de bien que antes. Otra consecuencia común es que el ojo se canse más rápido y que haya una reducción de la percepción de los contrastes y una mayor sensibilidad a la luz, conocida como fotofobia.  

Para un mayor confort, te recomendamos usar lágrimas artificiales o alternar con gafas graduadas durante algunas horas para darles un respiro a tus ojos. También se aconseja retrasar cirugías refractivas durante el embarazo o inmediatamente después del parto, ya que es conveniente esperar a que la refracción sea más estable y clara antes de intervenir.

La importancia de la presión intraocular

Diversos estudios realizados en mujeres sanas han demostrado que desde el 1º hasta el 3º trimestre se produce una disminución drástica de la presión intraocular (PIO). 

Si experimentas visión borrosa, doble, la aparición de manchas, chispas o destellos en el campo visual, una disminución de la visión lateral o una pérdida transitoria de la visión, consulta con tu ginecólogo para descartar riesgos y complicaciones asociadas a la presión arterial, que pueden derivar en retinopatía hipertensiva, glaucoma o preeclampsia. 

Así pueden cambiar tus párpados con el embarazo

Las secreciones hormonales inducen un aumento en la producción de melanina, y otro de los cambios oculares más comunes durante el embarazo pasa por un aumento de la pigmentación alrededor del ojo.

Estas pigmentaciones son conocidas como cloasma, melasma o «máscara del embarazo» y también pueden aparecer al nivel de las mejillas, frente o nariz.

Para prevenir su aparición, evita los jabones abrasivos, usa un buen protector solar y ponte gafas de sol cada vez que salgas a la calle. Son reversibles y van desapareciendo después del embarazo sin necesidad de tratamiento. 

Te ayudamos a cuidar de tu salud visual durante tu embarazo

Asimismo, en el caso de las mujeres embarazadas con patologías previas como diabetes, tienen un alto riesgo de desarrollar retinopatías diabéticas, condición que afecta a la retina y que es evitable en un 90% con un tratamiento precoz. 

El embarazo es un momento único en la vida de padres y madres, en el que hay que extremar el cuidado y el mimo a todas las áreas de tu salud física y mental. Asegúrate de limitar el tiempo de uso de pantallas, tener una alimentación completa y seguir las indicaciones del médico. 

Y no te olvides de no descuidar tu salud visual durante el embarazo realizando por lo menos una visita a tu óptico, haya o no problemas evidentes, para una revisión completa. Puedes pedir cita pinchando aquí, estaremos encantados de atenderte.