Cuidados y mantenimiento de tus lentillas

¿Qué puede causar complicaciones asociadas a las lentillas?

Las lentillas son un gran avance que nos permite mejorar nuestra calidad de vida. Aun así, en algunas situaciones podemos tener complicaciones si no realizamos de manera correcta su mantenimiento o durante su uso.



Entre las causas más frecuentes se encuentran las siguientes:  

  • No realizar una limpieza diaria o hacerla de una manera incorrecta, saltándose alguno de los pasos o utilizando líquidos no apropiados, preparados caseros o incluso agua del grifo. Las lentillas, una vez utilizadas, deben limpiarse antes de guardarlas en el estuche. Es importante mantener limpio el estuche donde se guardan las lentes, así como cambiarlo frecuentemente. En ocasiones el producto utilizado para la limpieza de las lentillas puede producir irritación e intolerancia: en ese caso, la solución es la utilización de líquidos sin conservantes, especiales para ojos sensibles.
  • Llevarlas puestas más horas de las recomendadas para ese usuario concreto, según las características de sus ojos y del tipo de lentilla.   
  • Que las lentillas no hayan sido adaptadas a tus necesidades por el profesional.  
  • En el caso de que la lentilla pueda estar rota o en mal estado debido a una mala manipulación por parte del usuario o por envejecimiento del material, será necesario reponer las lentillas. Y en los casos en los que la causa sea un fallo en la manipulación, es importante averiguar qué error ha cometido el usuario para evitar que le vuelva a ocurrir.