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¿Problemas de sequedad en los ojos? Así te pueden ayudar las lágrimas artificiales

Lágrimas artificiales: conoce sus beneficios frente al ojo seco y las molestias oculares

Las lágrimas que producimos de forma natural son fundamentales para la salud visual. Mantienen unos niveles de humedad óptimos en el ojo, eliminan residuos y partículas extrañas y protegen la superficie ocular. Pero… ¿qué pasa cuando el ojo no mantiene una película lagrimal de calidad y en la cantidad suficiente? Ya sea por la edad, por ciertos medicamentos, trastornos de salud, cirugía ocular o factores ambientales como el humo o viento, aparecen problemas como irritación, rojez, sensación de tener algo en el ojo o el conocido síndrome del ojo seco

El tratamiento habitual para combatir y aliviar estas molestias oculares son las lágrimas artificiales. Las hay de muchos tipos, y no siempre vamos a dar con las adecuadas desde el primer intento. Por eso, a continuación te contamos en qué consisten y cómo se aplican para ayudarte a elegir las que mejor te vayan.  

Beneficios de las lágrimas artificiales

La función de estas gotas es limpiar, lubricar e hidratar la superficie ocular, mejorando la visibilidad y sensación en el ojo. Están compuestas de tres capas, una acuosa, una lipídica que evita que la película lagrimal se evapore demasiado rápido y aumenta la lubricación, y una de mucina, que ayuda a propagar las lágrimas a través de la superficie del ojo. 

Estas son algunas de sus principales ventajas: 

  • Hidratan los ojos: cuando las lágrimas naturales son insuficientes, pasamos muchas horas frente a pantallas o dispositivos digitales o tenemos propensión a la sequedad ocular, las lágrimas artificiales son un verdadero alivio. Hidratan y devuelven la sensación de frescor y relajación a tu mirada.
  • Alivian los síntomas de las alergias: los que sufren de alergias saben lo incómodos que resultan los picores y la irritación ocular. Aplicando las lágrimas artificiales, conseguirás calmar e incluso mitigar los síntomas de la alergia. 
  • Para los que llevan lentillas resulta muy cómodo poder echarse las gotas en cualquier momento y lugar cuando se necesite un extra de hidratación. También favorecen la higiene ocular. 

Consejos para el uso y aplicación de las lágrimas artificiales

Para aplicar las lágrimas artificiales correctamente, primero debemos asegurarnos de tener las manos limpias. Coloca la tapa del bote boca arriba sobre una superficie limpia, inclina la cabeza hacia atrás, mira hacia arriba. Separa ligeramente con los dedos el párpado inferior, despegándolo del ojo y formando un pequeño hueco. 

La gota no debe caer directamente en la pupila, sino en el espacio creado entre el párpado y el ojo. Exprime una o dos gotas y cierra los ojos durante unos segundos para que el líquido se distribuya uniformemente sobre la superficie ocular. Tras parpadear un par de veces, caerá un exceso que debes retirar con una gasa o pañuelo limpio. Nunca te frotes los ojos con las manos tras haber aplicado la lágrima. 

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Para evitar contaminar el producto, no se debe tocar el cabezal del bote con las manos, ni este debe entrar en ningún momento en contacto con el ojo. Mantén las lágrimas artificiales en un lugar fresco y seco. Si el color u olor se altera, se deben tirar inmediatamente. 

Cómo aplicar las lágrimas artificiales correctamente

Elige las lágrimas artificiales adecuadas para ti

Las lágrimas artificiales pueden ser de dos tipos: multidosis y monodosis. Las lágrimas multidosis tienen un formato más grande y pueden durar en torno a 4 semanas, en función del uso que se le vaya a dar. Para evitar que estas gotas se contaminen de bacterias, se les añaden conservantes, por lo que no se recomienda su uso más de 4 veces al día. Si aparecen síntomas como irritación o enrojecimiento, se recomienda pasarse a las lágrimas monodosis. 

Las monodosis tienen un formato pequeño y sólo pueden utilizarse durante 24 horas una vez abierto el envase. Son fáciles de transportar, combaten la sequedad y alivian el ojo, hidratándolo. Al no contener conservantes, están indicadas para aquellas personas que necesiten aplicarse lágrimas artificiales con mucha frecuencia.  

También puedes encontrar lágrimas artificiales vasoconstrictoras, cuya función es exclusivamente estética. Debido a fatiga, exposición al viento, humo, o por patologías leves o graves, aparecen síntomas como irritación y enrojecimiento ocular. Estas lágrimas disminuyen temporalmente el enrojecimiento de los ojos estrechando los vasos sanguíneos dilatados. 

No obstante, esta solución que inicialmente aporta una sensación de frescor, relajación, alivio y mejora el aspecto, puede estar enmascarando una patología subyacente. Cuando el efecto vasoconstrictor pasa, el enrojecimiento y molestias vuelven, pudiendo incluso ser más intensas. 

Por ello, no te recomendamos su uso más allá de un momento puntual. Si tienes una entrevista importante y los ojos rojos te dan un aspecto poco presentable, puedes acudir a esta solución rápida. Pero para combatir el problema de raíz, consulta con tu médico. 

¿Son compatibles con las lentillas?

Existen lágrimas artificiales contraindicadas para uso con lentes de contacto. Esto se debe a que en algunos casos, la composición de la lágrima puede alterar las propiedades de la lentilla haciendo que la misma deje de funcionar como debiera y pudiendo incluso causar molestias. Para más detalles, consulta en tu centro Medical Óptica Audición más cercano, donde te asesoraremos acerca de las lágrimas aptas para lentillas. 

Las lágrimas artificiales son un remedio cómodo y fácil que se puede comprar sin receta. Puedes encontrarlas en la web o en tiendas físicas. Contacta con Medical Óptica Audición y solicita una revisión de la vista gratuita, donde te asesoraremos sobre las lágrimas que mejor se adapten a tus necesidades.