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Cómo proteger tus ojos en primavera

Esta primavera, cuida de tus ojos

La primavera es una estación de transición en la que todo cobra vida. Vuelve el buen tiempo y con las flores, el color, los días con más luz, las condiciones climáticas a menudo inestables y los cambios de temperatura… también aparecen los riesgos para la visión

Al igual que el resto del año, cuidar la vista durante esta época del año es igual de importante. Por eso, te dejamos aquí algunos consejos que puedes poner en práctica para ayudarte a mantener tu salud ocular a raya en primavera.  

Los peligros de la primavera para los ojos

En esta época, el dicho “la primavera la sangre altera” está en boca de todos. Y además de la sangre, los meses de primavera traen consigo muchas alteraciones visuales como picor, sequedad, enrojecimiento, lagrimeo en los ojos, irritación, así como estornudos y congestión sinusal. 

Más allá de las alergias por el polen, son varias las causas detrás de estos trastornos visuales primaverales. Las tormentas, por ejemplo, pueden afectar a los ojos de varias maneras. En primer lugar, pueden ocasionar que desarrolles reacciones alérgicas. El viento extremo reseca el ojo y puede provocar infecciones oculares debido a partículas y residuos presentes en el aire.

Tampoco hay que dejar de prestar atención a los cambios que supone el incremento de las horas de luz y la intensidad del sol en primavera. Los días son más largos y haga sol o esté nublado, la luminosidad es mayor que en invierno, por lo que no hay que esperar al verano para empezar a proteger los ojos de la exposición solar con unas buenas gafas de sol. 

Con la llegada de la primavera, aumentan las temperaturas y llueve menos, lo que hace que las personas con ojo seco experimenten una mayor sensación de arenilla o pinchazos.

Con el descenso de las lluvias, en las ciudades los niveles de contaminación aumentan, lo que también empeora la sequedad ocular. Si a esto le sumamos una mayor exposición al aire acondicionado en la oficina, comercios y en el coche, las molestias por ojo seco empeoran.  

Cómo proteger tus ojos durante la primavera

Para que los riesgos de la primavera no afecten a tu salud visual esta primavera, te dejamos a continuación algunos sencillos consejos y trucos que puedes poner en práctica para disfrutar de esta estación con total confort y tranquilidad. 

Utiliza gafas y accesorios que te protejan del sol 

Para combatir las radiaciones UVA y UVB del sol, equípate con gafas de sol, gorras, sombreros y accesorios que protejan de los efectos de los rayos nocivos del sol. Además, estarás minimizando la probabilidad de que entren partículas en suspensión al ojo, y de sufrir sequedad ocular.

Si eres muy activo y estabas deseando que llegase el buen tiempo para salir a hacer deporte, asegúrate de que tus ojos están siempre bien protegidos. Frente a los perjudiciales rayos ultravioleta del sol, invierte en un buen par de gafas de sol deportivas con protección UVA y UVB

Las más indicadas para deportes acuáticos como remo o navegación, son las gafas polarizadas, y si vas a hacer senderismo, las espejadas bloquearán la luminosidad y te proporcionarán el confort y protección que necesitas. 

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Asimismo, si vas a practicar deportes de riesgo o en los que una pelota puede entrar en contacto con el ojo, considera la posibilidad de utilizar gafas protectoras, como las gafas deportivas de policarbonato

Y para cuando no lleves tus gafas de sol, sino tus gafas graduadas de diario, puedes tenerlas con tratamiento Total Protect, para seguir bloqueando la luz UVA nociva. Además de esto, tienen un tratamiento antiempañamiento en masa, bloquean la luz azul de las pantallas, previenen el envejecimiento y la fatiga ocular y eliminan el reflejo de las gafas al hacerse fotos.  

Lávate los ojos con regularidad

En primavera, además de intensa presencia del polen debido a la floración de las plantas, encontramos elementos alérgenos e irritantes en el aire, como esporas de moho, polvo e incluso caspa de mascotas como perros y gatos. Estos son responsables de provocar enrojecimiento, picor, lagrimeo y molestias en los ojos. Una solución sencilla pero muy eficaz es lavarse los ojos con regularidad. Te enseñamos la forma correcta de hacerlo en este post. 

Evita frotar o rascarte los ojos si sientes picor o molestias, esto solo empeorará la sensación de cuerpo extraño/irritación. 

Utiliza gotas para los ojos 

Las lágrimas artificiales son la forma más rápida y cómoda de eliminar cuerpos extraños del ojo y mantenerlos hidratados y humectados. Además, proporcionan un alivio temporal a la sequedad ocular y el picor. 

Se pueden complementar las lágrimas artificiales con compresas frías para aliviar el picor y el enrojecimiento producidos por la llegada de la primavera. Sin embargo, si experimentas una reacción alérgica o síntomas graves, consulta de inmediato con tu médico. 

Además, recuerda que existen lágrimas artificiales compatibles con lentillas, para que, si notas tus ojos secos, puedas echártelas sin tener que quitarte las lentillas. 

La limpieza de las lentillas y del espacio personal es crucial

Para evitar infecciones o molestias innecesarias durante esta estación y garantizar que tus ojos estén sanos, limpia tus lentes de contacto con regularidad. Asimismo, evita que alérgenos como polvo, polen y moho se acumulen en tejidos como la ropa, sábanas, cama, sofá, cortinas y otras zonas de tu casa con una limpieza a fondo.  

Manténte hidratado

La hidratación de los ojos es tan importante como la del cuerpo. Una buena hidratación ocular puede ayudar a eliminar las sales sobrantes del cuerpo y mantener los ojos sanos e hidratados. Recuerda beber 2 litros de agua al día y evitar exponerte a corrientes de aire que favorezcan la evaporación de la lágrima. 

Asimismo, mantente alejado del humo, tanto de cigarrillos como de barbacoas, chimeneas, hornos y otras fuentes de humo que pueden causar irritación, enrojecimiento de los ojos y bloquear los conductos lagrimales. 

Evita tocarte o frotarte los ojos

A pesar de que es un gesto instintivo cuando sentimos una molestia o cuerpo extraño, tocarse los ojos puede suponer un riesgo de infección y provocar enrojecimiento o mayor irritación. Cuando sientas la necesidad de tocarte o frotarte los ojos, evita hacerlo a toda costa. Alivia el escozor, molestias o irritación lavándote los ojos con agua limpia y templada, o con lágrimas artificiales. 

Como siempre, te recomendamos no ignorar los signos que te dan tus ojos. Si notas molestias recurrentes, picor, irritación, escozor o inflamación, acude a tu oftalmólogo. 

Las revisiones oculares periódicas son vitales para identificar a tiempo posibles problemas, especialmente importante en los niños. Desde Medical Óptica Audición queremos ayudarte a cuidar de tu salud visual y la de los tuyos, pide cita en tu centro más cercano, estaremos encantados de atenderte.