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¿Cómo afecta el calor y el frío a mis lentillas?

Así se comportan las lentillas con el frío y el calor

Las lentillas son uno de los inventos más prácticos y cómodos de los últimos años, que cada día ayudan a millones de personas alrededor del mundo a ver con claridad. En la guerra entre las gafas vs. las lentillas nunca habrá un claro ganador, ya que cada una aporta sus indiscutibles ventajas, pero lo cierto es que llevar lentillas, ya sea por necesidad o por estética, es un plus que muchos disfrutamos y agradecemos. 

Ya sabemos que las lentillas requieren de una higiene y un cuidado especial para evitar irritaciones o molestias, pero, ¿te has preguntado alguna vez si los cambios de temperatura afectan a las lentillas? ¿Se ve alterada su composición si las llevo un día en el que haga mucho calor? O por el contrario, ¿hay riesgo de que se congelen si voy a la nieve? 

En Medical Óptica Audición estamos al día sobre todo lo relacionado con la salud visual y el cuidado de los ojos. Por eso, si te encanta llevar lentillas y quieres saber más sobre qué ocurre con tus lentes de contacto cuando te expones a diferentes temperaturas y condiciones climáticas, sigue leyendo. A continuación te lo contamos en detalle. 

¡Por favor, qué calor!

Las lentillas son una solución muy discreta a los problemas refractivos, y una vez colocadas, no deberías notar que las llevas puestas. Se pueden utilizar en casi cualquier situación, sin que condiciones como el viento, la lluvia, el calor o el frío afecten significativamente a su composición o experiencia de uso. 

En verano y durante los meses más calurosos del año, tendemos a pasar más tiempo al aire libre, por lo que es vital no exponer tus ojos a los dañinos rayos ultravioleta del sol. Además de proteger tu piel aplicándote crema solar cada 4 horas, protege tus ojos con gafas de sol y lentillas con protección UV

Como ya sabes, las gafas de sol son un imprescindible a cualquier temperatura siempre que salgas a la calle, independientemente de si el termómetro marca 3 o 30ºC. En los días soleados asegúrate de estar bien equipado para proteger tu vista, y evitar el contacto directo prolongado con el sol. 

Si sudas, pon barreras de por medio

Cuando hace calor, y especialmente cuando el calor se junta con la humedad (esto en el norte lo sabemos bien), no tardamos nada en empezar a sudar, incluso cuando no estamos haciendo ejercicio. 

El sudor, al igual que el agua de grifo o de la piscina, contiene bacterias que nunca deben entrar en contacto con las lentillas. Una solución sencilla para evitar que el sudor pueda entrar en el espacio entre la lentilla y el ojo, ocasionando picores o incluso infecciones, es llevar una cinta absorbente para el sudor o secarse la frente con frecuencia.

Igualmente, si vas a entrar a una sauna, spa, baño turco o simplemente a la ducha o bañera de tu casa, es preferible que te quites las lentillas, ya que en ambientes muy secos o húmedos pueden secarse o distorsionarse, causando molestias, irritación o dificultades para quitarlas.   

No tengas miedo al calor intenso

Que en verano las lentillas se pueden derretir si hace mucho calor no es más que un mito. Lo cierto es que la temperatura ambiental tendría que ascender hasta los 120ºC para que las lentillas empiecen a derretirse, temperatura muy por encima del límite de máximo de 55-60ºC que podríamos sobrevivir los humanos. 

Las lentillas no se van a derretir cuando hace mucho calor. 

Asimismo, si estás cerca de una fuente de calor como una barbacoa o una hoguera de verano, no hay riesgo de que las lentillas se derritan. Como te decimos, para que llegaran a derretirse, la temperatura tendría que ser tan alta, que las propias lágrimas se evaporarían nada más salir del conducto lagrimal. 

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Con lo que sí hay que tener especial cuidado es con la exposición al humo, que puede irritar y resecar tanto los ojos como las lentillas. Recuerda que para combatir la sequedad ocular dispones de lágrimas artificiales.

Cuidado con el agua

Este verano, si vas a meterte al mar o piscina, te recomendamos que te quites las lentillas antes de entrar en contacto con el agua. Dejarte las lentillas puestas al nadar puede ocasionar molestias, irritaciones e infecciones en el ojo, además del hecho de que puedes perderlas y de que pueden perder sus propiedades debido al cloro, sal, bacterias y otros compuestos del agua. 

Si aún así quieres mantener tus lentillas puestas a toda costa al nadar, protégete con unas buenas gafas de natación o buceo

Hablemos del frío

Sobre todo en otoño e invierno, normalmente la humedad baja, y tus ojos son más susceptibles a sufrir sequedad. Por ende, es importante mantener los ojos hidratados con gotas o lágrimas artificiales. 

Asimismo, te recomendamos protegerte del viento, no porque vaya a hacer que las lentillas salgan volando de tus ojos, sino porque también provoca sequedad y puede dar lugar a molestias con las lentillas si te entra polvo u otras impurezas. Aunque el ojo, que es un mecanismo fascinante que se protege con el parpadeo y las pestañas, no está de más ayudarlo con unas buenas gafas de sol.   

Recuerda que cuando las temperaturas bajan, también es muy importante mantenerte hidratado y beber mucha agua para combatir la sequedad de tus ojos.

Mantente alejado del calor directo

Sobre todo en invierno, para combatir el frío recurrimos a poner la calefacción alta en casa, en la oficina o en el coche. Tanto si el calor procede de las rejillas de ventilación del coche, la chimenea, estufa o radiador, el calor excesivo inevitablemente hará que tus ojos pierdan humedad.

Esta sequedad ocasiona molestias con las lentillas, por lo que te recomendamos evitar, en la medida de lo posible, exponerte a fuentes directas de calor de manera abrupta o prolongada, y mantener las lentillas siempre hidratadas.

No temas a la congelación

Al igual que cuando hace mucho calor las lentillas no se van a derretir y quedar pegadas a los ojos, con mucho frío tampoco se van a congelar. Y es que ya pueden haber vientos y heladas a -20ºC, que estando puestas no se podrán congelar debido al calor que emanan los ojos, párpados y lágrimas de nuestro ojo. 

Como mucho, podrías experimentar una pequeña irritación en los ojos, pero nada fuera de lo común que deba preocuparte. 

Cuida de tus lentillas cuidando de tus ojos

Cada estación tiene sus pequeños retos que superar, pero como has podido observar, todo lo que puedan soportar tus ojos, lo podrán soportar también las lentillas sin problema. Si lo que quieres es que tus ojos estén sanos, cuídalos tanto en invierno como en verano de la sequedad, el sol, el agua y la humedad.

Para unas lentillas siempre en estado óptimo, recuerda prestar atención a la higiene de tus manos, guardarlas como corresponde, utilizar líquidos para lentillas, limpiarlas periódicamente como es debido y no llevarlas puestas más tiempo del indicado.

Y si lo que te preocupa es que puedan haber rozaduras en el globo ocular que no se detecten a simple vista, recuerda que en Medical Óptica Audición ponemos a tu disposición revisiones periódicas gratuitas. Acércate a tu centro más cercano y ponte en manos de profesionales. ¡Nos dedicamos a ello!