¿Qué líquidos son aconsejables para cada tipo de lentilla?

Los líquidos mantienen y conservan las propiedades de las lentillas, y cada tipo de lentilla debe ser conservada con su líquido correspondiente de manera correcta.

El líquido más utilizado para la limpieza y conservación de lentillas blandas es la solución única. Este líquido es recomendable tanto para las lentes de contacto blandas como para las de uso prolongado o desechables. Es la limpieza más sencilla y cómoda. Con el mismo líquido se limpia, aclara y conserva la lente de contacto. 

Su modo de empleo es muy sencillo:

Al quitarse la lentilla, se coloca la lentilla en la palma de la mano, se echa sobre ella solución y se frota con la yema del dedo para limpiar. Se vuelve a echar solución, se aclara y se guardan en el lentillero sumergidas en la solución. Esta operación se debe repetir todos los días, cambiando el líquido del lentillero, ya que las lentillas blandas no se pueden guardar secas, ni con agua del grifo.



Un ejemplo de este tipo de líquidos es la solución en pack única de Medifresh.

Para las lentillas permeables, los líquidos son diferentes. Las lentillas duras o porosas necesitan para su limpieza y conservación dos líquidos: un jabón limpiador y un acondicionador para guardar y conservar. El más utilizado es el Boston y puedes adquirirlo en nuestras tiendascomprarlo online desde aquí.


Otro tipo de líquido que se usa en el mantenimiento de las lentes de contacto es la lágrima artificial. Muchas veces en ambientes con humo, aires acondicionados, e incluso en ocasiones el propio ojo, provocan que notemos una sensación de sequedad que se puede aliviar con el uso frecuente de lágrimas artificiales. La lágrima artificial se puede aplicar directamente sobre la lentilla en el ojo o con la lentilla quitada. Notaremos cómo la solución salina refresca el ojo y calma las posibles irritaciones que hayan surgido en el uso diario de la lente de contacto.