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Cómo saber si mi hijo oye bien

28/10/2019

¿Sabías que el aparato auditivo, concretamente el oído externo, se forma en el tercer mes de embarazo? Aunque no es hasta pasados los 6 meses cuando el oído se desarrolla completamente. Los sonidos se ven amortiguados, pero desde ese momento tu bebé puede oír. Suele ocurrir entre el cuarto y quinto mes de gestación. 

Una de las primeras pruebas que se les realizan a los bebés recién nacidos es la de audición. Existen algunos indicadores de riesgo de padecer deficiencia en la percepción auditiva. Así, aunque los resultados de esa prueba sean positivos, es conveniente consultar con una persona especialista en la materia si se cumple alguna de estas circunstancias:

  • Tu bebé ha nacido de forma prematura, ha sufrido complicaciones al nacer o ha estado sometido a ventilación mecánica durante al menos 5 días.
  • En el momento de nacer el peso era inferior a 1,5 kg.
  • Cuenta con antecedentes familiares de hipoacusia congénita o sordera sobrevenida en la infancia.
  • Presenta malformaciones craneofaciales.
  • La madre ha consumido fármacos ototóxicos.
  • Durante el embarazo, la madre ha padecido meningitis bacteriana.

Existen algunos indicios de que tu bebé podría padecer deficiencias en su audición, que no debes pasar por alto: 

  • Tu bebé no se despierta ni se altera ante ruidos bruscos o inesperados.
  • Duerme profundamente en ambientes estridentes.
  • No te busca con la mirada al escuchar tu voz.

¿Cómo saber si un niño tiene problemas auditivos?

No contesta a las llamadas de sus familiares, pide elevar el volumen de la música o la TV, no participa en la escuela, etc. A partir de los 2 o 3 años es relativamente sencillo detectar si un niño padece problemas de audición o sordera. Sin embargo, en algunos casos no es tan evidente. Estas son algunas de las señales que te deberían llevar a considerar revisar la audición de tu pequeño:

Más de 12 meses:

  • No reacciona ante las llamadas de familiares o cuando pronuncias su nombre. 
  • No entiende un “sí”, un “no” o un “adiós” si no va acompañado de un gesto.

Más de 2 años:

  • Aún no dice “mamá” o “papá”.
  • No te mira cuando le estás hablando.
  • No es capaz de señalar objetos o personas conocidas cuando se les nombra.

Más de 3 años:

  • No es capaz de vocalizar términos o repetir frases de más de un par de palabras.
  • La pérdida de audición se manifiesta con sonidos agudos, como el teléfono. 

La pérdida de audición en niños por mocos, conocida como otitis serosa u otitis media secretora, es muy frecuente entre los 3 meses y 4 años de vida, y principalmente entre los varones. Es una afección que se presenta principalmente en invierno y está relacionada con las infecciones respiratorias. 

La otitis serosa puede pasar desapercibida para el niño, así como para su madre o padre. Esto es debido a que se trata de una enfermedad prácticamente indolora y la pérdida de audición se puede achacar a unos oídos posiblemente tapados. Sin embargo, debido a la acumulación de moco durante mucho tiempo, la otitis serosa puede llegar a ocasionar una perforación de tímpano. 

Estos son algunos de los factores de riesgo que facilitan la aparición de la otitis media secretora:

  • Tu hija o hijo convive con personas fumadoras.
  • Está tumbada o tumbado cuando toma el biberón.
  • Ha cumplido los 12 meses de edad y sigue empleando el chupete.

Una buena audición es fundamental para que niñas y niños puedan atender en la escuela y avanzar en su aprendizaje y conocimiento del mundo que les rodea. Sin embargo, estudiar va más allá de memorizar, y existen diferentes estilos de aprendizaje en función de las habilidades de cada persona.

Las personas visuales necesitan silencio para poder concentrarse. Son personas detallistas y observadores. Así, el estilo de aprendizaje visual se basa en emplear esquemas que ordenan los diferentes conceptos de forma jerárquica, recordar imágenes, desarrollar líneas cronológicas, o subrayar los conceptos más relevantes, en ocasiones en diferentes colores.

Las personas auditivas basan su aprendizaje principalmente en la asimilación de información a través del oído. Habitualmente expresan sus pensamientos en voz alta, hablan consigo misma o verbalizan sus inquietudes. De este modo, muchas personas auditivas aprenden escuchando a otras personas o memorizan conceptos después de escucharlos en voz alta. Algunas de las técnicas de estudio que emplean las personas auditivas son la lectura en voz alta, la utilización de recursos audiovisuales, o grabar las clases.

Las personas kinestésicas son tranquilas, tienen preferencia por las tareas manuales y expresan sus emociones. Generalmente, a las niñas y niños kinestésicos les gusta experimentar, son espontáneos e inquietos, y no tan reflexivos u observadores como las personas visuales. Algunas de las técnicas de estudio para kinestésicos incluyen los mapas mentales, las salidas fuera de casa o la escuela, el deporte, o el role playing.  

Es probable que, al igual que te ocurre a ti, tu hija o hijo tenga parte de visual, auditiva o kinestésico. Es natural. Sin embargo, sea cual sea su estilo de aprendizaje, es fundamental prestar atención a los indicios que pueden manifestar una posible deficiencia auditiva. Pide cita previa ahora en nuestras tiendas de Medical Óptica Audición y realizaremos una revisión auditiva completa.

Poder escuchar bien es primordial en nuestro día a día. Esto forma parte de los 5 sentidos y hace que llevemos un estilo de vida más sencillo y saludable. Al ser adultos o llegar a una edad por encima de los 4 años es sencillo detectar si se presenta algún problema auditivo. Aunque lo ideal es darse cuenta apenas ocurre este problema. 

En los niños es importante tener un buen oído ya que forma parte de su crecimiento, formación y aprendizaje. Puede que se vea un poco complicada su vida si llega a presentar problemas de audición a temprana edad. En adultos, a pesar de ser un poco menos influyente, es de vital importancia. Ya que es uno de los factores claves para la comunicación. Escuchar correctamente es el componente más importante que se requiere para poder hablar de forma culta. 

Cuando se escucha, se le está dando la completa atención a las palabras de la otra persona o al sonido que se esté generando. Tratando de generar una percepción exacta de cada palabra hablada. Traemos algunos de los beneficios que se obtienen de poder escuchar correctamente:

  • Se logra captar de manera exacta el mensaje del emisor. Lo cual evitará que alguna palabra no escuchada o mal interpretada pueda generar un mal entendido.
  • La comunicación será más efectiva, ya que se podrá tener una correcta atención hacia el emisor.
  • Se puede obtener información de mucho valor del interlocutor. 

Poder escuchar también es importante e influyente. Nos puede facilitar la vida diaria. Por ejemplo, escuchar una noticia en la radio puede hacer que nos desviemos de ruta ya que hay mucho tráfico por la ruta habitual. En cosas tan sencillas como esas la pérdida auditiva influye mucho en nuestra vida

Si tienes un bebé, intenta inmediatamente validar si presenta algún inconveniente. Y si eres un adulto ataja de inmediato el problema.


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