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Top 10 de los sonidos agradables para nuestro oído

Nuestro oído no sirve únicamente para escuchar, también es importante para el equilibrio, y además estimula diferentes zonas del cerebro. Ya desde antes de nacer estamos rodeados de sonidos: los latidos cardíacos de nuestra madre, su respiración y, de forma amortiguada, los estímulos auditivos del mundo exterior. 

No cabe duda de que la audición juega un rol fundamental en el desarrollo y vida de las personas. Hay sonidos que podemos oír, otros que no, sonidos familiares y extraños, sonidos agradables y desagradables, y sonidos que curan.

La música es el estímulo que más partes del cerebro humano activa. 

Desde el momento en que nacemos, los sonidos y la música que escuchamos pueden ayudarnos al desarrollo pleno de las capacidades de nuestro cerebro, mejorando la concentración, la memoria, la atención, el aprendizaje, así como las habilidades de lenguaje, matemáticas y nuestra capacidad para resolver problemas.

  • La música clásica no nos hace más inteligentes, pero proporciona al cerebro un buen ambiente para restablecer conexiones neuronales, desarrollar ideas, estar alerta, concentrarnos mejor y aprender con mayor facilidad. 
  • La salsa proporciona una combinación de adrenalina y dopamina que nos activa y relaja a la vez. Es alegre, cadenciosa y además bailar aumenta la oxigenación al cerebro y fortalece el sistema cardiovascular.
  • El rock, punk o heavy metal inyectan adrenalina a nuestro cerebro, perfecta para hacer deporte y tener más resistencia al hacer ejercicio.
  • Por su parte, la música pop estimula el mesencéfalo e influye notablemente en la regulación de emociones. Puede generar un estado de excitación que aumenta el rendimiento creativo, especialmente importante en actividades artísticas como el teatro o baile. 

Los sonidos más agradables para nuestros oídos

Escuchar sonidos agradables nos ayuda a calmar los nervios, y nos proporciona paz y serenidad. Un sonido agradable puede convertirse en minutos de relax y, según un estudio presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología, escuchar un sonido o música agradable durante 30 minutos diarios contribuye a fortalecer nuestro corazón. 

Los sonidos agradables contribuyen a fortalecer el sistema cardiovascular.

Los sonidos agradables influyen en el endotelio, que es un tejido que regula el funcionamiento cardiovascular. Tendremos mejores resultados si lo complementamos con una actividad física frecuente.

La revista Psych Central realizó una encuesta entre sus lectores para conocer cuáles son los diez sonidos más agradables a nuestro oído. Estos fueron los resultados:

La lluvia cayendo sobre el tejado

Pisar la nieve

Las olas del mar al romper en la orilla

El murmullo de un arroyo

La risa de un niño o de un ser querido

El viento de finales de verano

El ronroneo de un gato

El canto matinal de los pájaros

El gorgoteo de una botella de vino al servirlo

¿Te sorprende esta lista? A nosotros tampoco. ¿Qué tienen en común todos estos sonidos para que nos resulten tan gratificantes de escuchar? Todos son suaves, rítmicos, constantes y de baja intensidad. Nos evocan sensaciones asociadas a la serenidad, calma, seguridad, nos transportan a la naturaleza o a momentos en el tiempo donde experimentamos vivencias felices, tranquilidad, quietud y despreocupación. 

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Más allá de lo agradable: los beneficios de lo que escuchamos

La célebre frase que dice “eres lo que comes” bien podría haber sido “eres lo que escuchas” ya que los ruidos y estímulos sonoros de nuestro entorno afectan nuestro estado de ánimo y definen nuestra identidad psico-sociocultural. Lo que consumimos y lo que nos gusta escuchar dice mucho de nuestra personalidad y de nuestros hábitos.

Cada día nos “asaltan” multitud de estímulos sonoros, de los cuales la mayoría escapan a nuestro control. Muchos son molestos y nos sacan de quicio, como un vecino haciendo obra y taladrando durante horas, el llanto estridente de un bebé o los pitidos de los coches en un atasco. 

Como ya hemos visto, lo que escuchamos puede contribuir a nuestro desarrollo, incentivar la reflexión o ayudarnos a relajarnos, reduciendo la ansiedad o mejorando la calidad del descanso. Algunos de los beneficios de escuchar sonidos y música agradable son:

  • Reduce el estrés y la ansiedad. 
  • Es muy beneficiosa antes, durante y después de episodios de ataques de pánico
  • Ayuda a reducir la sensación de angustia frente al dolor crónico, una hospitalización o postoperatorio.
  • Puede aliviar la depresión y contribuir a aumentar la autoestima en personas mayores. 
  • Reduce el agotamiento, la angustia emocional y mejora el estado de ánimo.
  • Incrementa la capacidad de concentración, aprendizaje y memoria, especialmente útil en la etapa estudiantil. 

¿Sabes ya lo que prefieren tus oídos? Siempre habrá sonidos desagradables que no podrás evitar, pero en tu mano está cuidar de tus hábitos para cultivar una rutina libre de estrés y, cómo no, para evitar problemas auditivos. 

Procura escuchar música a un volumen moderado y no abuses de los auriculares. Si no estás demasiado acostumbrado a ello, de vez en cuando elige canciones tranquilas que te ayuden a estar relajado o concentrado, según el caso. 

Y si lo que quieres es cuidar de tu salud auditiva para poder disfrutar de los sonidos que más te gustan durante muchos años, confía en profesionales. En Medical Óptica Audición llevamos 60 años dedicándonos al cuidado de tu salud visual y auditiva. Acércate a tu centro Medical Óptica Audición más cercano donde te haremos una revisión completa totalmente gratis, y recibirás asesoramiento personalizado de cara a tus necesidades futuras. Estaremos encantados de atenderte.