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¿Por qué estornudamos con los ojos cerrados?

21/01/2016

¿Alguna vez te has preguntado por qué estornudamos con los ojos cerrados? Todo tiene una explicación.
El estornudo es la acción que realizamos para expulsar al exterior el aire desde los pulmones a través, en algunos casos de la nariz y en otros (no tan comunes) de la boca. Es un acto reflejo, por lo que es totalmente involuntario.
Con lo dicho, podemos llegar a pensar que, cuando estornudamos, solo intervienen los pulmones, nariz y boca, pero esto no es así. En realidad se ven involucradas muchísimas partes de nuestro cuerpo: los hombros, los músculos abdominales, los músculos del pecho… y, exacto, también nuestros ojos.
La explicación de por qué nuestros ojos se cierran cuando estornudamos resulta bastante sencilla: lo hacen como reflejo de protección. En primer lugar, nuestros párpados se bajan para evitar daños en los capilares. Al producirse el estornudo, el aire que expulsamos desde nuestros pulmones hasta la nariz va a una velocidad altísima (¡un promedio de entre 110 y 160 Km/h!). Así que, imagina lo que podría pasar si ese aire fuera directamente hacia nuestros globos oculares. Podría causarnos daños de gravedad.
En segundo lugar, también se cierran para salvaguardarse de las infecciones que podrían adquirir de las partículas y gérmenes que expulsamos por la boca.

¿Podemos estornudar con los ojos abiertos?

Seguro que más de una vez has intentado estornudar con los ojos abiertos, ¿verdad? Pues te resultará curioso saber que sí hay gente que tiene esta capacidad.
La razón por la que estas pocas personas pueden hacerlo es que porque tienen un fallo en su sistema nervioso, el cual implica que no tengan reflejos. Cuando estornudan, el mensaje neurológico que proyecta la orden ‘cerrar los ojos’, que tiene viajar desde el cerebro hasta los párpados, no llega y, por lo tanto, estos no producen la acción que deberían.
 
 
 


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