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¿Por qué los ojos son el espejo del alma?

05/05/2016

Según muchas tradiciones, los ojos son el espejo del alma porque reflejan todas nuestras emociones, nuestros miedos y nuestras caras emotivas más secretas. La mirada y la vista están más cerca de nuestra mente y de nuestra conciencia que el resto de los sentidos, por eso expresan las cosas y sensaciones de las que somos conscientes.
Una mirada vale más que mil palabras y, gracias a los ojos, comunicamos estados de ánimo y manifestamos nuestro carácter, siendo muy significativa la dirección de nuestra mirada, sus movimientos, su intensidad y muchas otras características.

¡Mírame a los ojos!

Una demostración clara de que los ojos son el espejo del alma es cuando le decimos a alguien “¡Mírame a los ojos!” para no perdernos ni uno solo de los mensajes que nos mandan los ojos de dicha persona. Y es que existen muchos estilos y formas de comunicarnos con los demás, pero el 90% de lo que decimos lo hacemos a través de la comunicación no verbal, como los gestos faciales, la distancia corporal, nuestra postura, nuestros movimientos de manos y brazos o el contacto visual.
Una persona segura, amistosa, madura y sincera mira limpiamente a los ojos de los demás, mientras que desviar la mirada puede ser indicativo de timidez, nerviosismo o sumisión. Miramos más al tratar temas impersonales, si somos extrovertidos, si estamos lejos o si tenemos interés en la otra persona, y miramos menos al discutir temas conflictivos, si no hay interés en la otra persona, si somos introvertidos, o si queremos ocultar algo.
La mirada constituye una ayuda poderosa en la conversación porque los ojos pueden expresar prácticamente todas las emociones: alegría, tristeza, preocupación, estimación, respeto… Un espejo del alma a través del que podemos llegar a saber lo que la persona está pensando.


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