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Derrame en el ojo: causas y tratamiento

«Tengo sangre en el ojo», una frase que puede preocupar tanto a quien la dice como a quien observa el derrame ocular. Si alguna vez te pasa, no te preocupes, se trata de una alteración que no es peligrosa y que tan solo puede provocar ligeras molestias.

El síntoma más característico de los derrames oculares es tener una mancha roja de sangre, generalmente en un solo ojo.

Aunque pueden llegar a ser incómodos y a pesar de su llamativo aspecto que puede resultar alarmante, los derrames oculares que aparecen en la superficie ocular son benignos, muy comunes y no traen consigo problemas de visión ni dolor. 

Sangre en el ojo: causas del derrame ocular

Lo más habitual es que el derrame ocular se dé en la zona blanca del ojo, concretamente en la conjuntiva ocular, que es una membrana mucosa muy fina y transparente que recubre la esclerótica, la parte blanca del ojo. 

También existen los derrames oculares internos, sin embargo estos no son detectables a simple vista y precisan de atención médica especializada para determinar su origen y causas. 

El derrame ocular sucede cuando alguno de los vasos sanguíneos o capilares del ojo se rompe. Como resultado, se produce una pequeña hemorragia.

Los síntomas del derrame ocular no van más allá de la mancha de sangre que puede apreciarse en el ojo. En algunos casos, los derrames pueden provocar irritación, comezón, ardor y una leve molestia o sensación de cuerpo extraño, como si tuvieras arena en los ojos, aunque no es lo común y no altera la visión.

Entre las principales causas del derrame ocular, podemos encontrar:

  • Aumento brusco de la presión sanguínea por esfuerzos espontáneos como un estornudo violento, una tos fuerte o vómitos. 
  • Un golpe o traumatismo en el ojo, cara o cabeza.
  • Frotarse los ojos de manera enérgica.
  • Hipertensión (presión arterial alta).
  • Medicamentos que alteran la coagulación de la sangre.
  • Hacer sobreesfuerzos como levantar objetos muy pesados o en el caso de las mujeres embarazadas, durante el parto en la fase expulsiva. 
  • Durante el embarazo y la menstruación se producen alteraciones en el sistema circulatorio, lo que también puede ocasionar la aparición de derrames oculares. 
  • Los cambios bruscos de temperatura pueden ocasionar la rotura de los capilares finos del ojo, que están muy expuestos a las agresiones externas.

Por este motivo, cada vez que nos suceda, debemos retroceder a las horas e incluso días anteriores y preguntarnos qué es lo que ha podido influir en la rotura de los vasos sanguíneos del ojo. Otros factores que nos hacen ser propensos a tener un derrame en el ojo, pueden ser:

  • Alteraciones cardíacas
  • Obesidad
  • Sedentarismo
  • Tabaquismo
  • Alto colesterol (LDL)
  • Bajo colesterol (HDL)

¿Qué tratamiento debo seguir?

Aunque en un principio la aparición de un derrame en el ojo pueda alarmarnos, no debemos preocuparnos ya que es totalmente inofensivo. Es aconsejable no frotarse los ojos y revisar la presión arterial en los días sucesivos, para poder detectar posibles riesgos ocultos a esta situación.

En la mayoría de casos, al igual que ocurre con un moretón en la piel, la sangre del derrame ocular es reabsorbida progresivamente por el ojo en un plazo máximo de entre 8 y 10 días, pudiendo tardar en casos excepcionales hasta un mes en desaparecer.

Aunque actualmente no existe un tratamiento específico para curar los derrames oculares, es aconsejable tener a mano gotas o lágrimas artificiales para aliviar las molestias de sequedad en el ojo.

¿Tienes una mancha de sangre en el ojo? Ahora ya sabes de qué se trata. Puedes acudir a tu centro de Medical Óptica Audición más cercano si sientes cualquier molestia, nuestros especialistas podrán informarte sobre los cuidados a seguir.

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