Hipoacusia

La hipoacusia consiste en la dificultad o incapacidad parcial para escuchar correctamente los sonidos o el lenguaje hablado en uno o en los dos oídos, conllevando una pérdida auditiva. Presenta diferentes grados: leve (pérdida de 21 a 45dB), moderada (pérdida de 46 a 70dB), severa (pérdida de 71 a 90db) y profunda (pérdida de más de 90dB).

¿Cómo me afecta?

La hipocusia puede producirte la sensación de oír pero no entender ciertas palabras, dificultad para entender en ambientes ruidosos o en conversaciones grupales, dificultad para oír sonidos que anteriormente se percibían, dolores de cabeza, debilidad o zumbidos.

Causas

La hipoacusia se produce por el deterioro de alguna de las estructuras que conforman el órgano auditivo: oído externo, oído medio y/o interno.

Evolución

Dependiendo del tipo de pérdida que manifiestes, la evolución es distinta. En el caso de que la pérdida de audición sea por transmisión, existirá una lesión en el oído interno y/o medio que impide que el sonido llegue al oído interno, y generalmente tiene tratamiento médico o quirúrgico. Si se trata de una pérdida neurosensorial, producida por un daño irreversible en el nervio auditivo o en las células ciliadas del oído interno (cóclea), la única solución es la adaptación protésica o implantación. Además, la pérdida también podría ser mixta; una combinación de las anteriormente mencionadas.

Corrección de la Hipoacusia

La Hipoacusia se puede tratar mediante:

Consejos

  • Mantén una higiene auditiva ante procesos catarrales o gripales.
  • Usa tapones y sécate correctamente los oídos después del baño.
  • No te expongas a ruidos muy intensos durante un tiempo prolongado. Recuerda utilizar protección laboral cuando te expongas a ruidos superiores a 80dB.
  • Realiza revisiones de salud auditiva con un especialista, al menos, una vez al año.