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¿Qué son y cómo funcionan las gafas fotocromáticas?

Gafas fotocromáticas: qué son y cómo funcionan

A lo largo del día, nos encontramos con situaciones de luminosidad variables. Es posible que la mañana empiece con un día nuboso y que tengas que salir de casa con paraguas, pero que a medio día el cielo se despeje y el resto del día esté soleado. 

En interiores y al aire libre te enfrentarás a varios grados de luz, por eso, para proteger tus ojos en todo momento, la mejor solución son unos cristales inteligentes que se adaptan al tipo de luz al que estás expuesto. A continuación te contamos cómo funcionan, qué beneficios nos aportan y para quiénes están indicadas las gafas fotocromáticas

Así funcionan los cristales fotocromáticos 

Las gafas fotocromáticas tienen unas lentes especiales que contienen moléculas de carbono o de cloruro de cobre o plata que cambian su estructura molecular cuando entran en contacto con la luz UV, oscureciéndose. De la misma manera, en ausencia de luz solar, las moléculas vuelven a su forma original, haciendo que el cristal vuelva a ser transparente. 

De esta forma, en exteriores se adaptan de forma casi instantánea a la luz del sol, logrando una coloración y oscurecimiento proporcional al grado de intensidad de luz de cada momento del día. Al igual que las gafas de sol, los cristales fotocromáticos proporcionan una protección 100% contra los rayos UV

Es importante recalcar que las gafas fotocromáticas solo reaccionan y se oscurecen con la luz solar. Si las expones a luz artificial, no cambiarán de color. 

Ventajas e inconvenientes de las gafas fotocromáticas

Empezamos hablando de las ventajas. El beneficio más destacable es que podrás tener tus gafas graduadas y de sol en una misma gafa, que te servirá tanto para interiores como para exteriores. De esta forma, no tendrás que cambiar constantemente de gafas, ni llevar dos fundas con sus respectivas gafas encima.  

Aunque no nos demos cuenta, los cambios de luz frecuentes suponen un esfuerzo significativo para nuestros ojos, que están obligados a ajustarse a una gran variedad de condiciones de luz a lo largo del día. Dado que esta lente fotocromática se adapta casi instantáneamente a cambios repentinos de luminosidad, estas gafas son un remedio muy efectivo contra la fatiga visual.  

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Pero no todo van a ser ventajas. El principal inconveniente de las gafas fotocromáticas es el tiempo que tardan en oscurecerse y aclararse. En sus inicios, los primeros modelos podían tardar hasta varios minutos en oscurecerse, y llegar a tardar una hora en aclararse en interiores. 

Lo cierto es que, en este sentido, las gafas fotocromáticas modernas han reducido drásticamente el tiempo de transición de color, y se sigue trabajando en ello para que el tiempo de espera sea todavía menor. La temperatura también juega un papel importante en este proceso: a menor temperatura, más rápido se oscurecen los cristales y más tardan en aclararse, y viceversa. 

¿Quién puede beneficiarse de usar unas gafas fotocromáticas?

Si eres una persona activa que realiza actividades al aire libre con frecuencia y sometes a tus ojos a cambios repentinos de luz, las gafas fotocromáticas son ideales para ti, ya que los protegen y mejoran el rendimiento visual al aire libre. 

Sirven tanto para deportes de exterior como el ciclismo, correr o el alpinismo, donde se atraviesan tramos de sombra y de luz con frecuencia, así como para la ciudad. Asimismo, esta tecnología está muy recomendada para las personas que tienen una sensibilidad especial a la luz, ya que obtienen una protección óptima de los rayos solares en cualquier circunstancia. 

Además, ofrecen una protección integral contra la radiación UVA y UVB del sol, así como contra la luz azul-violeta de muchas pantallas. Esto también mejora la calidad de visión, ya que se consigue una mejor percepción de los contrastes. 

¿Están indicadas para conducir?

El parabrisas del coche absorbe gran parte de la radiación ultravioleta, impidiendo que la luz del sol penetre al interior del coche, por lo que la lente de las gafas fotocromáticas no recibirá luz suficiente como para activarse y oscurecerse. Por este motivo, no se recomienda el uso de gafas fotocromáticas para protegerse de los rayos UV y de deslumbramientos y reflejos mientras conduces. En estos casos, se recomienda usar gafas polarizadas, y para momentos de baja luminosidad, gafas de conducción